(Azalea japonica, A. indica, A. mollis)
Estamos ante una planta que no es tan fácil de cultivar como otras, aunque si sigues todos los puntos que te expongo a continuación, disfrutarás de sus espectaculares floraciones durante muchos años. Merece la pena.
Las claves son:
1. Regar mucho.
2. Trasplantarla cuando termine de florecer y dejarla en exterior.
3. Suelo ácido y agua de riego sin cal.
Las azaleas se pueden cultivar en el interior o en el exterior (tanto en el jardín como en la terraza). Este artículo se centra más en el cultivo de interior.
LUZ
Si está dentro de casa, ponla en un sitio con mucha luz. En el jardín, está mucho mejor en sombra o semisombra que a pleno sol. En un clima húmedo como la Cornisa Cantábrica, sí podría estar al sol.
TEMPERATURA
No le va nada bien una calefacción fuerte. Por tanto, que nunca esté cerca de radiadores puesto que tendería a secarse y a marchitarse.
Mejor es que las lleves a una habitación que no tenga radiador o a cualquier sitio en el que se hallen a salvo de calores excesivos.
HUMEDAD AMBIENTAL
Además de regar mucho a la azalea, deberás proporcionarle una humedad ambiental más bien alta, o cuanto menos, que no esté seco el aire a su alrededor. Para conseguirlo, pulveriza con agua templada con cuidado de no mojar las flores (puedes ayudarte con un papel a modo de pantalla); durarían menos. Otra forma es poner la maceta sobre un cuenco ancho o una bandeja con guijarros mojados.
RIEGO
Este es un punto clave: la azalea necesita mucha, mucha agua, por lo menos, en interior. Y cuando está en flor, más todavía. En el jardín, bastante menos.
En el hogar, lo ideal es regar casi a diario mientras está en floración. Hay gente que incluso, riega 2 veces en los días más calurosos.
Una buena solución es colocar la maceta sobre un plato con agua, que debes vaciar un par de días a la semana para que descanse. En invierno riega menos pero también tiene que tener agua. Otra forma es regando por inmersión, es decir, metiendo la maceta en un cubo lleno de agua templada durante media hora.
Muy importante: NO uses aguas duras (alcalinas o calizas) para riego; amarillearían las hojas. Ni demasiado frías tampoco.
ABONO
Echa un poco de fertilizante cada 15 días durante la floración. Si puede ser, que sea uno especialmente formulado para plantas acidófilas (azalea, hortensia, rododendro, camelia, brezo, gardenia y algunas otras). Si no, uno para plantas de interior de flor.
Los posos del café son buenos para plantas de suelo ácido como ésta.
PODA
NO la podes en invierno, sino cuando termine la floración.
La poda consiste en cortar todos los ramos del año ya florecidos dejando sólo 2 ó 3 yemas axilares. De estas yemas surgirán brotes que al año siguiente darán en la punta una flor.
TRASPLANTE
Si estás cultivando la azalea dentro de casa y llega el momento en el que se han pasado todas las flores, deberá inicial su periodo de descanso anual. Trasplanta la azalea a una maceta un poco mayor con sustrato ácido (venden sustratos llamado de brezo, castaño, etc., o si no, turba rubia, que es de pH ácido, mezclada con turba negra) y sitúala en el exterior a la sombra.
Mantén una cierta humedad hasta que vuelva a presentar capullos en otoño, lo cual indica el momento de volverla a meter dentro (o no) de nuevo. Habitación fresca (18ºC) y riego casi a diario, como indico más arriba. Haciendo esto, la disfrutarás varios años.
Si tienes jardín, en lugar de trasplantarla a una maceta mayor y sacarla para meterla en otoño, puedes plantarla en plena tierra, siempre que no sea caliza, en semisombra y al abrigo del viento.
Un mes después de haberla trasplantado, suminístrale cada quince días un fertilizante para azaleas, y, si lo has hecho en el jardín, 2 veces al año, en julio-agosto y febrero-marzo.
• Clorosis ferrica
Es frecuente en Azalea la falta de HIERRO en el suelo o en el sustrato que produce un amarilleo en hojas jóvenes. Este trastorno se da sobre todo en suelo calizo, con mucha cal, donde el hierro escasea. Para solucionarlo, planta en suelo con pH ácido o enmiéndalo añadiendo turba rubia y usa para macetas sustrato ácido también; venten unos especiales para este tipo de plantas. En caso de que se esté dando ya la clorosis férrica, aplica un fertilizante especial llamado quelatos de hierro para solucionarlo.
Clorosis férrica
• Flores que no se abren
Exceso de agua o corrientes de aire después del riego. Déjala secar en un lugar sin corrientes hasta que se recupere.
• Hojas nuevas pequeñas y sin flores
Necesita abono. Usa uno para plantas de flor y para plantas acidófilas.
• Hojas que se secan y caen
Demasiado calor y sequedad. Rocía con agua no alcalina; riega más a menudo y lleva a un lugar fresco.
• Manchas blancas y orugas
Polilla minadora de hojas.
• Hojas secas que caen
Exceso de calor y sequedad. Riega con regularidad y sitúa en un lugar fresco.
• Hojas amarillas
Riego con agua calcárea. Utiliza agua pobre en sales.
• Las flores no se abren
Exceso de riego. Deja secar un poco entre riegos.
• Chinches de la piel
Aparece en lugares soleados y secos al final de la primavera.
• Si las hojas se vuelven marrones y sus flores se marchitan
Lo más probable es que sea por exceso de calor o por carencia de agua. Sumerge el tiesto 20 minutos en la bañera hasta que no salgan burbujas. Deja que escurra bien toda la noche.
PLAGAS
• Trips
• Mosca blanca
• Araña roja
• Otiorrhynchus (gusano que come raíces)
• Polilla minadora : las orugas de la pequeña polilla llamada Gracilaria azaleella excava galerías entre ambas epidermis de la hoja.
Puede hacerse tratamiento cada 10 ó 15 días. Elimina y quema las hojas invadidas.
ENFERMEDADES
• Lepra
Las hojas presentan ampollas y color amarillento, producidas por el hongo Exobasidium rhododendri, existente en jardines mediterráneos.
Puede tratarse con Oxicloruro de cobre al iniciarse los nuevos brotes para prevenir la infección y evitar que lleguen a deformarse las hojas. Es conveniente eliminar las hojas enfermas.
• Septoriosis (Socarrina)
Las hojas se secan, presentando primero manchas amarillas y después pardo rojizas, que se van extendiendo a partir del ápice y se cubren de puntitos negros esas manchas. Las hojas atacadas se secan en primavera. El hongo causante es la Septoria azaleae, frecuente en climas húmedos, así como en invernaderos.
Se combate recogiendo y eliminado hojas atacadas. Pueden aplicarse fungicidas.
• Marchitez y podredumbre de las flores
Manchas en los pétalos de las flores de 1 centímetro de diámetro provocadas por el hongo Ovulinia azaleae. Los pétalos se reblandecen y se marchitan y se pudren.
Eliminar las flores que presenten los primeros síntomas. Evita mojar las flores con el riego. Preventivamente fungicidas Zineb.